Cada vez más compras empiezan con una pregunta a una IA. Comprobamos si tu tienda aparece en esas respuestas y si un agente de compra puede completar el pedido en tu web. Después lo arreglamos y lo medimos cada mes.
Un comprador pregunta a ChatGPT, Gemini o Perplexity antes de decidir. La IA responde con tres o cuatro tiendas. Si no estás ahí, no compites: ni siquiera te ven para descartarte. Lo mismo pasa dentro de Google con los AI Overviews.
Vendes bien, tienes catálogo y buen servicio, pero cuando alguien pregunta por tu sector la IA nombra a otros. No hay segunda página donde aparecer.
Muchas tiendas prohíben la entrada a estos rastreadores en su configuración técnica sin ser conscientes. Es el fallo más común y el más rápido de corregir.
Aunque te encuentre, si no puede elegir la talla, cerrar el aviso de cookies o distinguir el botón de tu producto, abandona el pedido y se va a otra tienda.
Esa venta perdida no deja rastro en tu analítica: para un cliente humano tu web funciona perfectamente. Solo se detecta si alguien lo mide.
Que la IA te recomiende no sirve de nada si luego el agente no puede terminar la compra. Y al revés. Trabajamos los dos en el mismo proyecto.
Medimos tu presencia real en ChatGPT, Gemini, Perplexity, Claude y las respuestas con IA de Google sobre las consultas de compra de tu sector. Después trabajamos tu contenido y las señales de tu marca para que seas una fuente citable: respuestas directas, datos concretos, preguntas frecuentes útiles, datos estructurados y coherencia de marca fuera de tu web.
Comprar es un recorrido de cinco etapas: entrar, orientarse, elegir el producto, pulsar y pagar. Con nuestra herramienta medimos las cinco en tus plantillas clave y te decimos en cuál se queda parado el agente, con los tickets concretos para tu equipo técnico.
Nadie controla los modelos de OpenAI o Google. Quien te garantice aparecer, te está vendiendo humo. Nosotros garantizamos diagnóstico, implementación y medición.
Entregamos lo que se puede ejecutar: la etapa que corta la compra, los tickets ordenados y qué se mide después. Nada de relleno para justificar el precio.
Un agente tiene que superarlas en orden y abandona en la primera que falla. Por eso el diagnóstico no es una lista de errores: es saber dónde se corta tu recorrido. Si quieres el contexto completo, lo explicamos en agentes de compra IA para tu ecommerce.
¿Puede entrar y leer la página sin obstáculos? Avisos de cookies y capas superpuestas que no se pueden cerrar bloquean el 100% de las visitas.
¿Entiende dónde está y cómo se organiza la tienda? Estructura de títulos, navegación y migas de pan.
¿Puede identificar el producto, su precio y su variante? Aquí muere la mayoría: selectores de talla o color que el agente no puede usar.
¿Puede ejecutar la acción correcta sobre el producto correcto? Veinte botones iguales son veinte acciones indistinguibles.
¿Puede rellenar los datos y completar el pedido? Formularios sin identificar convierten el checkout en un callejón sin salida.
El resultado es una puntuación de 0 a 100 por plantilla, con la etapa bloqueante señalada. Es la métrica que comparamos al terminar.
Seis semanas con alcance cerrado. Empieza con un diagnóstico y termina con números comparables.
Probamos entre veinte y veinticinco consultas de compra de tu sector en los cinco motores y medimos el recorrido agéntico en tus cinco plantillas clave. Semanas 1 y 2.
Te enseñamos qué responde la IA hoy, qué competidores aparecen, dónde se corta tu recorrido de compra y en qué orden conviene atacarlo.
Contenido citable, preguntas frecuentes desde consultas reales, datos estructurados, acceso técnico y tickets para desarrollo. Semanas 3 y 4.
Repetimos las mismas consultas y el mismo análisis: qué ha cambiado, con qué índice cerramos y qué toca en los siguientes noventa días. Semanas 5 y 6.
Preferimos decirlo antes que cobrarte un proyecto que no te va a rendir.
Cuanto mayor es tu facturación, antes se paga el proyecto. Si un porcentaje pequeño de tu venta ya justifica la inversión, es tu momento.
Salud y parafarmacia, náutica, hogar, deporte, belleza profesional y B2B industrial: consultas largas, comparativas y recomendación.
Una tienda que Google no entiende tampoco la entiende un modelo de IA. Empezamos por lo otro y esto viene después.
Los modelos actualizan su información a su ritmo. Esto se construye y se mide, no se enciende.
No, se apoya en él. Una tienda que Google no entiende tampoco la entiende un modelo de IA, así que el SEO técnico va antes o en paralelo. Lo que cambia es que aquí optimizamos también para quien responde, no solo para quien lista resultados.
No, y desconfía de quien te lo garantice: nadie controla los modelos de OpenAI o de Google, igual que nadie controla el algoritmo de búsqueda. Lo que sí garantizamos es el diagnóstico, la implementación y una medición reproducible que te dice exactamente dónde estás cada mes.
El diagnóstico lo tienes en dos semanas y los cambios se aplican en la tercera y la cuarta. La presencia en respuestas de IA depende de cuándo actualiza cada modelo su información: hemos visto movimientos en semanas y también en meses. Por eso medimos de forma continua en lugar de prometer una fecha.
El contenido y los datos estructurados los preparamos nosotros. Los cambios de plantilla los puede aplicar tu equipo con los tickets que entregamos, que incluyen el ejemplo de código, o los implementamos nosotros presupuestándolo aparte según el alcance.
Sí. Trabajamos la capa que normalmente no se toca y entregamos los tickets técnicos a tu equipo o directamente a tu agencia. No venimos a sustituir a nadie ni a discutir su trabajo.
El nombre puede pasar de moda; el trabajo por debajo no. Es SEO técnico, contenido y datos estructurados: lo mismo que llevas años pagando. Cada mejora sigue rindiendo en Google, mejora la conversión en móvil y avanza en el cumplimiento de la normativa europea de accesibilidad. No hay escenario en el que el trabajo se pierda.